Friday, June 11, 2010

El Rio, Julio Cortazar

When i was growing up in Ukraine, i was fascinated by books.  This unquenchable thirst was transmitted to me first by my father, with whom we would visit his friends and always borrow a book from them.  In Soviet Union it was difficult to find the good books - thus one would not go to a shop or a library when looking for a book - but go see a friend instead.  It was almost a tradition for the self-respecting intellectuals to amass full editions of Dostoevsky, Tolstoy, or more prosaically Cooper, Defoe, or Verne.  And then my mother, who taught me French, enabled me to enjoy French authors in what i for long believed to be the most beautiful language to have ever been created by the human spirit, - Proust, Stendhal, Balzac, Mauriac, Gide, St Exupery, Camus, Sartre, etc...

When i grew up a little more, i got emancipated and started visiting the libraries, with my best friend.  There, enmeshed into the dusty and lugubrious air full of moisture and deteriorating yellow paper, we would ramble through the rows, looking for the gem stones, the gifts to us, growing up girls, from all that big full-blooming outside world.  And we would receive the gifts gratefully, sometimes stumbling upon these strange, forgotten books that would make us dream and enter into incredible, unimaginable realities of these strangers, quickly to become friends and teachers, - Marquez or Borjes.  One of them strangers managed to impress my adolescence strongly - that was Julio Cortazar.  These authors were surprisingly being traduced to Russian - the only language in which world literature was available in Soviet Union, as well as several years after independence, - because of their acknowledged sympathies to the left, and despite any other irrevocable alien thoughts they might write about in their crazy books.

My father once typed the whole "Master and Margarita" from Bulgakov as it was a forbidden book at the time, so we used to have the typed copy of this book in our small home library.  To continue the family tradition, i would transcribe my favorite pieces into a little diary i used to have.  I remember clearly spending hours writing down the Russian version of El Rio, by Cortazar.  It is somehow dizzy-like and funny to be able to read it in Spanish now... The mystery seems to have evaporated from the text, it does not seem as wonderful, intriguing, and mystic as it used to 15 years ago.  Anyway, in memory of the past, here it goes, using just the copy and paste function, and Internet search instead of hours of persistent work copying one word after the next:

El Río
Por Julio Cortazar
De Final de Juego

    Y sí, parece que es así, que te has ido diciendo no sé qué cosa, que te ibas a tirar al Sena, algo por el estilo, una de esas frases de plena noche, mezcladas de sábana y boca pastosa, casi siempre en la oscuridad o con algo de mano o de pie rozando el cuerpo del que apenas escucha, porque hace tanto que apenas te escucho cuando dices cosas así, eso viene del otro lado de mis ojos cerrados, del sueño que otra vez me tira hacia abajo. Entonces está bien, qué me importa si te has ido, si te has ahogado o todavía andas por los muelles mirando el agua, y además no es cierto porque estás aquí dormida y respirando entrecortadamente, pero entonces no te has ido cuando te fuiste en algún momento de la noche antes de que yo me perdiera en el sueño, porque te habías ido diciendo alguna cosa, que te ibas a ahogar en el Sena, o sea que has tenido miedo, has renunciado y de golpe estás ahí casi tocándome, y te mueves ondulando como si algo trabajara suavemente en tu sueño, como si de verdad soñaras que has salido y que después de todo llegaste a los muelles y te tiraste al agua. Así una vez más, para dormir después con la cara empapada de un llanto estúpido, hasta las once de la mañana, la hora en que traen el diario con las noticias de los que se han ahogado de veras.

    Me das risa, pobre. Tus determinaciones trágicas, esa manera de andar golpeando las puertas como una actriz de tournées de provincia, uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas, tus chantajes repugnantes, tus inagotables escenas patéticas untadas de lágrimas y adjetivos y recuentos. Merecerías a alguien más dotado que yo para que te diera la réplica, entonces se vería alzarse a la pareja perfecta, con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose en los ojos para asegurarse el aplazamiento más precario, para sobrevivir todavía y volver a empezar y perseguir inagotablemente su verdad de terreno baldío y fondo de cacerola. Pero ya ves, escojo el silencio, enciendo un cigarrillo y te escucho hablar, te escucho quejarte (con razón, pero qué puedo hacerle), o lo que es todavía mejor me voy quedando dormido, arrullado casi por tus imprecaciones previsibles, con los ojos entrecerrados mezclo todavía por un rato las primeras ráfagas de los sueños con tus gestos de camisón ridículo bajo la luz de la araña que nos regalaron cuando nos casamos, y creo que al final me duermo y me llevo, te lo confieso casi con amor, la parte más aprovechable de tus movimientos y tus denuncias, el sonido restallante que te deforma los labios lívidos de cólera. Para enriquecer mis propios sueños donde jamás a nadie se le ocurre ahogarse, puedes creerme.
 

Pero si es así me pregunto qué estás haciendo en esta cama que habías decidido abandonar por la otra más vasta y más huyente. Ahora resulta que duermes, que de cuando en cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo de la sábana, pareces enojada por alguna cosa, no demasiado enojada, es como un cansancio amargo, tus labios esbozan una mueca de desprecio, dejan escapar el aire entrecortadamente, lo recogen a bocanadas breves, y creo que si no estaría tan exasperado por tus falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa, como si el sueño te devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación o nuevo plazo, algo menos turbio que este amanecer donde empiezan a rodar los primeros carros y los gallos abominablemente desnudan su horrenda servidumbre. No sé, ya ni siquiera tiene sentido preguntar otra vez si en algún momento te habías ido, si eras tú la que golpeó la puerta al salir en el instante mismo en que yo resbalaba al olvido, y a lo mejor es por eso que prefiero tocarte, no porque dude de que estés ahí, probablemente en ningún momento te fuiste del cuarto, quizá un golpe de viento cerró la puerta, soñé que te habías ido mientras tú, creyéndome despierto, me gritabas tu amenaza desde los pies de la cama. No es por eso que te toco, en la penumbra verde del amanecer es casi dulce pasar una mano por ese hombro que se estremece y me rechaza. La sábana te cubre a medias, mis manos empiezan a bajar por el terso dibujo de tu garganta, inclinándome respiro tu aliento que huele a noche y a jarabe, no sé cómo mis brazos te han enlazado, oigo una queja mientras arqueas la cintura negándote, pero los dos conocemos demasiado ese juego para creer en él, es preciso que me abandones la boca que jadea palabras sueltas, de nada sirve que tu cuerpo amodorrado y vencido luche por evadirse, somos a tal punto una misma cosa en ese enredo de ovillo donde la lana blanca y la lana negra luchan como arañas en un bocal. De la sábana que apenas te cubría alcanzo a entrever la ráfaga instantánea que surca el aire para perderse en la sombra y ahora estamos desnudos, el amanecer nos envuelve y reconcilia en una sola materia temblorosa, pero te obstinas en luchar, encogiéndote, lanzando los brazos por sobre mi cabeza, abriendo como en un relámpago los muslos para volver a cerrar sus tenazas monstruosas que quisieran separarme de mí mismo. Tengo que dominarte lentamente (y eso, lo sabes, lo he hecho siempre con una gracia ceremonial), sin hacerte daño voy doblando los juncos de tus brazos, me ciño a tu placer de manos crispadas, de ojos enormemente abiertos, ahora tu ritmo al fin se ahonda en movimientos lentos de muaré, de profundas burbujas ascendiendo hasta mi cara, vagamente acaricio tu pelo derramado en la almohada, en la penumbra verde miro con sorpresa mi mano que chorrea, y antes de resbalar a tu lado sé que acaban de sacarte del agua, demasiado tarde, naturalmente, y que yaces sobre las piedras del muelle rodeada de zapatos y de voces, desnuda boca arriba con tu pelo empapado y tus ojos abiertos.

7 comments:

Anonymous said...

The first part of the post...is Completely amazing.

Don't like Cortazar...

Sad and Surreal Game in "El Rio"...is curious you picked this piece...

uasunflower said...

not that curious from my point of view - it is strong, emotional - similar to art. Transmitting a strong emotion, through a painting or a stream of conscience text is very difficult. Somehow Lautrec manages to do it with his paintings, and Cortasar does with his words. It is a mysterious, fleeting impression - it is incredible, it's as if they were able to get into your head for a moment and stayed there for an eternity. It is strong, it is good, it speaks to me.

AM said...

"Master and Margarita" wasn't banned, it just wasn't re-printed. Nonetheless, it was immensely popular. Amazingly, young people would even refer to it as an authority when discussing Jesus Christ (because nobody read the Gospels!).

jcpetrel said...

I was trying to guess where the 'aprenentdescaladora' was and I finally find it together with this masterpiece of my admired Cortazar. In spite of years I am still having Rayuela with its magic, intellectual and non useful pursuit as my main referrence book.
This is just to say congratulations for your blog Julia.
And thanks for sharing

uasunflower said...

thank you for commenting, jc, and yes, Cortazar remains amazing...one day I will try to read Rayuela in the original language :)

jcpetrel said...

Reading Rayuela in the original version is a good purpose in order to not to miss the 'argentinian" style. In the meantime you can have a delicious listening of some of the chapters in the voice of the author Julior Cortazar,f.e.:
http://www.youtube.com/watch?v=5aY_tX-A1mY
http://www.youtube.com/watch?v=5aY_tX-A1mY
I hope you will enjoy it...
Excellent weather these days to start thinking on long day climbing projects, isn't it ?

uasunflower said...

Wonderful links, will listen to them, thank you!

Yes, weather is good, no partner for long routes though, so I keep to sport climbing :)